¿Por qué es bueno que los niños se aburran?


Aburrirse significa, según la RAE, sufrir un estado de ánimo producido por la falta de estímulos, diversiones o distracciones.

Hoy en día el aburrimiento está mal visto. Los padres procuramos ocio a los niños "para que no se aburran". Los llevamos a parques de bolas, al cine, quedamos con otros amiguitos... cualquier cosa con tal de que estén entretenidos. Generalmente los niños de hoy en día tienen precisamente un exceso de estímulos, diversiones y ditracciones, justo lo contrario al aburrimiento.

Parece que procurar estas distracciones a los niños es una de las obligaciones de los padres de hoy en día. Sin embargo, este exceso de actividad lúdica dirigida, anula el natural desarrollo de la inteligencia, la creatividad y la imaginación. Los niños que no tienen la posibilidad de aburrirse, pierden la capacidad de imaginar, de crear, de jugar, de inventar...

Son niños insaciables de ocio: quieren y exigen salir a la calle, estar con otros niños, ir al cine, a las bolas, al parque. Se aburren en casa, necesitan la tele, videojuegos, o que estemos constantemente pendientes de ellos, prestándoles atención, jugando con ellos... Esto es en parte producido por la sociedad, por los valores que transmite la cultura actual, y también por nuestro estilo de vida y nuestro estilo educativo.

Vayamos por partes:

  • Los papás no tienen la obligación de convertirse en generadores de ocio infantil, en proveedores de múltiples actividades lúdicas de sus hijos.
  • Los padres no deben adecuar todo su tiempo de ocio a sus hijos, sacrificando descanso o relaciones sociales en favor de múltiples actividades de ocio infantiles.
  • No es recomendable que los niños tengan todo su tiempo lleno de actividades, citas sociales etc. deben tener tiempo para estar solos, estar en casa... y aburrirse.
  • No es recomendable saciar todas las demandas de atención de los niños, éstos deben aprender poco a poco a estar solos, a jugar solos, sin la intervención del adulto y sin su atención.
Por supuesto no estoy diciendo que no haya que jugar con nuestros hijos, ni llevarlos al parque, o que no haya que dedicarles atención.  Solo que haya tiempo para todo, que les permitamos aburrirse para poder...
Imaginar que son héroes, princesas, caballeros.
Investigar la naturaleza, los animales.
Sorprenderse con todo lo que nos rodea.
Hacer nuevos amigos ( imaginarios también valen).
Aprender a jugar solos.
Inventar nuevos juegos, nuevos juguetes, nuevas reglas...
Crear mundos fantásticos.
Soñar.
y Pensar.

[Fotografía: omnivagant]

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